Estando ya cerca de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, que se celebra el próximo domingo, traigo al blog el preciosísimo motete Tota pulchra es Maria, de Maurice Duruflé (1902-1986). Es uno de los Cuatro motetes sobre temas gregorianos que compuso este gran organista y compositor francés del siglo XX.

Con estas palabras comienzan tanto la antífona de entrada del cuarto domingo de Adviento como un hermoso y popular canto religioso tradicional en este tiempo litúrgico. Aunque el comienzo de su texto sea el mismo se trata de dos cosas distintas:

No es posible recoger en el blog toda la riqueza musical que la liturgia de la Iglesia tiene dispuesta para cada momento. Lo mismo ocurre con la solemnidad que celebramos mañana. Así que me limito hoy tratar un poco sobre el maravilloso canto de entrada o introito de la llamada Misa del día de Navidad.

Un lector habitual y especialmente cualificado de este blog me hacía ver el otro día que el vídeo del introito Puer natus que incluí en el artículo anterior no hace justicia a la melodía por las imperfecciones técnicas que contiene, no tanto por la interpretación en sí, como por las precarias circunstancias de toma de imagen y sonido. Todo lo cual es cierto, y como ya avisaba en el artículo, la razón de elegirlo fue su mayor elocuencia respecto al contexto vivo, real, en el que debe darse normalmente el canto gregoriano.

Después de unas cuantas semanas de ausencia –demasiadas, sin duda- traigo al blog un hermoso motete del compositor francés Gabriel Fauré (1845-1924): su Ave verum Corpus para dos voces y órgano. Aprovecharé para tratar un poco acerca del contexto histórico de la pieza, época interesante donde las haya en lo que toca a la música sacra.

Uno de los peores enemigos de la buena música litúrgica es la obsesión por la duración de la misa, que en España alcanza niveles llamativos. Este dato inmediato de la experiencia lo he visto recientemente confirmado en el encuentro con diversos sacerdotes venidos de fuera de nuestro país.

Se han cumplido los 50 años desde el Concilio Vaticano II, y con este motivo se ha divulgado desde la Santa Sede un cuestionario sobre la situación de la música sacra en la actualidad.

Acabo de escuchar el nuevo disco que el grupo Valivan ha elaborado con música de Navidad. Y, al igual que en un artículo anterior, no he podido resistirme a animar a todos los lectores a que se hagan con él. Sobre todo a los que tengan niños a su cargo, sea en lo familiar, en lo académico o en lo catequético.

La solemnidad del Corpus Christi es la referencia de una gran cantidad de música sacra, sobre todo en la compuesta en España. Entre los siglos XVI y XIX hay dos referencias litúrgicas que dominan la actividad de la música de la Iglesia en España e Hispanoamérica: la Virgen María y la Eucaristía. Y las dos melodías litúrgicas que con más frecuencia las representan son respectivamente la Salve y el himno Pange Lingua. Seguramente no es una casualidad que el catolicismo hispano se volcara tan intensamente en estos dos aspectos de la fe, objeto de polémica con los protestantes.

Acabo de regresar de una estancia en Francia por motivos de trabajo. Allí he tenido ocasión, naturalmente, de tratar sobre cuestiones relacionadas con la música de órgano, y por supuesto también con la música en la liturgia.

  • El movimiento de reforma de la música religiosa (II): Europa

    • Raúl del Toro 06.03.2020 11:30
      Muchas gracias, Gerardo, por su visita y por su amable comentario.
       
    • Gerardo A. Tovar 05.03.2020 23:38
      Felicidades, maestro. Su trabajo es una luz en medio de la oscuridad.
       
    • RaúldelT 03.03.2020 21:55
      Hola, Miguel. Muchas gracias por su comentario. Un saludo desde este lado del océano.
       
    • Miguel P. Juárez 03.03.2020 18:52
      Excelente investigación del maestro Raúl del Toro