Hoy he podido seguir una parte de la misa celebrada por el Papa en el Vaticano con motivo de la solemnidad de San Pedro y San Pablo. Me ha llamado la atención que el Credo ha sido cantado de principio a fin por el coro o schola, concretamente según la magnífica versión polifónica que elaboró Giovanni Pierluigi da Palestrina dentro de su Missa Papae Marcelli.

San Agustín vivió una durísima lucha interior para discernir si el deleite producido por los cantos litúrgicos era bueno o malo para el espíritu, por el riesgo de que la belleza musical llegara a obstaculizar la atención al texto sagrado. Ante muchos lectores de hoy estas amarguras pueden parecer absurdas o incomprensibles, pero la raíz del problema es muy actual.

Hace unas semanas se desató una notable controversia en el blog a cuenta de los estilos musicales apropiados o inapropiados para la liturgia. A raíz de la misma me ha parecido conveniente tratar la cuestión fundamental que subyace a cualquier debate de este tipo: lo sagrado y lo profano en los estilos musicales litúrgicos.

Francis Poulenc (1899-1963) es una de las figuras imprescindibles a la hora de contemplar la música francesa del siglo XX. Al objeto de poder situar luego mejor su figura y su obra me detendré un tanto en el contexto musical que le vio nacer como compositor.

Quizá el texto musicalizado más identificativo del Miércoles de Ceniza es el versículo del profeta Joel (2, 17) que en latín empieza con las palabras Inter vestibulum. Pertenece a la primera lectura de la Misa, además de aparecer, más o menos literalmente, en diversos momentos de la liturgia tradicional como la imposición de la ceniza al propio celebrante o el capitulum de los días de feria cuaresmales.

San Gregorio, cuya memoria litúrgica se celebra el próximo lunes, fue sin duda un pontífice Magno. Lo muestra bien su gran labor en la evangelización de los anglosajones o en la administración material de la ciudad de Roma, por poner sólo dos ejemplos.

En cuanto al canto gregoriano, se pensó durante siglos que había sido compuesto o recopilado por él. Por eso desde el siglo IX fue llamado así, canto gregoriano. Hoy sabemos que es más bien fruto de la fusión entre el antiguo canto litúrgico de la iglesia de Roma y el canto del rito galicano, fenómeno acontecido en la segunda mitad del siglo VIII. Fecha, por tanto, bastante más tardía que el siglo VI en que Gregorio consumió la mayor parte de sus días terrenos. Ahora bien, ¿Cómo se originó la creencia respecto a San Gregorio?

El salmo 50 Miserere mei Deus es el penitencial por excelencia. Por eso, además de figurar en la oración de Laudes todos los viernes del año, tiene una presencia especial durante la Cuaresma. De hecho es el primer salmo que aparece en la liturgia de la Misa durante este tiempo litúrgico, como salmo interleccional tanto el Miércoles de Ceniza como el Domingo I del año A.

También del salmo 50 proceden importantes textos litúrgicos, como la invocación con que se inicia diariamente la Liturgia de las Horas:

Pasados los fragores del final de curso, he pensado iniciar una serie de artículos sobre diversos maestros de la música sacra. Como suele decirse, si se tercia quizá interrumpa alguna vez la serie para tratar otros temas, pero siempre con la intención de continuar más adelante.

 

No podía pasar desapercibida en este blog la proclamación como Doctora de la Iglesia de Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179), cuya vinculación con la música es uno de los aspectos más conocidos de su vida.

Al igual que ocurre con otras grandes mujeres de la Iglesia, la postmodernidad se acerca a Hildegarda ansiosa por asociarla a sus filas. Un breve paseo por internet me ha bastado para encontrar su nombre en páginas feministas, new-age, esotéricas... todo bastante lejos de la realidad de esta mística benedictina, empeñada en empresas tan poco postmodernas como combatir fieramente la herejía cátara, denunciar la elección del antipapa Víctor IV o reclamar la regeneración del clero.

Música sacraCon este artículo echa a andar el blog Con arpa de diez cuerdas, dedicado a la música y su relación con la fe y la liturgia católicas. En sucesivos artículos irán apareciendo cuestiones como las enseñanzas al respecto del Magisterio de la Iglesia, el canto gregoriano, la polifonía, las formas musicales litúrgicas, los compositores de música sacra, diversas audiciones ilustradas de ejemplos del repertorio, reflexiones sobre el estilo de la música sacra, y muchas otras más.

  • El movimiento de reforma de la música religiosa (II): Europa

    • Raúl del Toro 06.03.2020 11:30
      Muchas gracias, Gerardo, por su visita y por su amable comentario.
       
    • Gerardo A. Tovar 05.03.2020 23:38
      Felicidades, maestro. Su trabajo es una luz en medio de la oscuridad.
       
    • RaúldelT 03.03.2020 21:55
      Hola, Miguel. Muchas gracias por su comentario. Un saludo desde este lado del océano.
       
    • Miguel P. Juárez 03.03.2020 18:52
      Excelente investigación del maestro Raúl del Toro