Invocationes, programa de concierto que toma como hilo conductor una melodía utilizada en tiempos de calamidad. Parecería diseñado para el momento actual, difícil de imaginar hace un año. Pero no es así. Es una sombría coincidencia el que la música que esta tarde sonará en el órgano de la parroquia de San Nicolás de Pamplona proyecte tan eficazmente su simbolismo sobre el contexto presente.

Hace cerca de un año, cuando la normalidad era normal, el compositor Enrique Igoa Mateos (1958) me propuso el estreno de su composición Invocationes Tempore Belli. Lo acepté y programé para el concierto que tendrá lugar esta tarde dentro del Ciclo de Música para Órgano en Navarra

La parroquia y el órgano de Peralta guardan un ajetreado pasado. El viejo templo del s. XVI tuvo que ser abandonado y en 1833 el culto fue trasladado al iglesia actual, levantada al efecto. De la primitiva fábrica queda el campanario barroco que recibe al viajero al entrar en la villa.